Introducción breve de Marie Curie y sus aportaciones
Pocas personas resultan ser tan fascinantes como lo fue Marie Salomea Skłodowska-Curie, y no sólo por el hecho de lograr ser la primera mujer en recibir el Premio Nobel en 1903, sino también por la rareza de su vida agitada y poder lograr soportar un peso tan grande como lo era ser mujer en aquellos tiempos.
Nació el 7 de noviembre de 1867 en Polonia. En una época en donde a las mujeres no se les tenía permitido realizar tantas cosas como se pueden hacer hoy, Marie Curie emprendió un viaje de vida que pocos se atreven a lanzarse. Incapaz de inscribirse a estudios de educación superior y con un fracaso amoroso y matrimonial por cuestiones económicas, a los 24 años llegó de su natal Polonia a Francia cabe resaltar, con un francés poco practicado y atropellado, para poder continuar sus estudios en Física, Química y Matemáticas, de los cuales se matriculó en la universidad más prestigiosa del París de su tiempo: la Sorbona.1 A pesar de las grandes dificultades para sobrellevar su vida cotidiana como los crudos inviernos que pasaba sin calefacción y con una alimentación precaria de la que incluso ella misma se olvidaba, logró seguir con sus labores de investigadora y ser la primera mujer en muchas cosas: en ser galardonada en dos Premios Nobel, la primera mujer en graduarse de su generación, ser docente en la Universidad de París y primera directora de laboratorio, la creadora del centro de radiología militar en Francia e incluso una de las primeras en recibir una licencia de conducir.
Pero olvidamos que a pesar de ser extraordinario y casi mítico que se nos cuenta por sus grandes descubrimientos, Marie fue mujer en un concepto humano y mortal. En las pocas fotos en las que aparece siempre parece tener una expresión bastante cruda y fría; una mirada casi ausente en las que se registran después de enviudar de Pierre Curie. ¿Es que siempre fue así o qué se debió a tanta inexpresividad? Probablemente a muchas cosas que venían desde su niñez y juventud: la muerte de su madre Bronisława y la de su hermana mayor Zofia, un escaso cuidado paternal y el abandono obligado de su amor en aquellos años le causaron continuamente decaídas y depresión.
Sin embargo, no todas las etapas en su vida fueron fatalidad a pesar de la ironía que conlleva mencionarla. Después de titularse por segunda vez en la universidad conoce a Pierre Curie, su pareja científica y con quien finalmente se casa de una manera muy austera pero bella: sin fiestas, sin vestidos blancos y un paseo en bicicleta por las carreteras de Francia como luna de miel. En aquel tiempo, tras el descubrimiento de Henri Becquerel sobre los rayos X, Marie planteó la hipótesis de que la radiación no era producto de la interacción de moléculas, sino que provenía del propio átomo. Pierre, asombrado por las investigaciones de Marie decidió seguirla. Pocos años después “juntos descubrieron dos elementos radiactivos nuevos: el polonio (llamado así en honor a Polonia, su tierra natal) y el radio. Estos descubrimientos revolucionaron la física y la química de la época y sentaron las bases para futuras investigaciones sobre la radiactividad” (Fernández y López, s.f). Para la Primera Guerra Mundial, por poner un ejemplo, en la radiografía móvil que inventó Marie para el Servicio de Radiología de la Cruz Roja Francesa se estima que más de un millón de heridos fueron examinados en dichas unidades.
Con motivo de los 90 años de la muerte de Marie Curie el Instituto de Astronomía de la UNAM en colaboración con 57 Escuelas, Facultades, Centros e Institutos que incluyen al Instituto de Química realizó la Noche de las Estrellas el pasado 9 de noviembre.
Cada año la participación de cerca de mil voluntarios hacen posible que la Noche de las Estrellas se desarrolle con éxito. En las Islas se podían ver telescopios; que estuvieron desde temprana hora apuntando a los vientos solares, y, por la tarde-noche, la Luna, Venus y Saturno captaron la admiración de los asistentes. Familias enteras se dieron cita para disfrutar de lo que ya se ha convertido en una tradición para el público aficionado a la astronomía. En el centro enorme del escenario de Las Islas, cerca de la Torre II de Humanidades, durante la ceremonia inaugural, María Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM.
El Instituto de Química se unió a este evento con las siguientes actividades y talleres: “Interacción de la Luz con la Materia”, “Experimento de intercambio iónico y Marie Curie”, una “Charla en corto y experimento. Descubriendo lo invisible Marie Curie y sus aportaciones”, “Experimento-taller: visualización de bacterias buenas para nosotros”, “Arma una molécula y conoce los elementos Químicos”, “Moléculas geolocalizadas” y el concurso “Disfrázate de Marie Curie”.
En esta edición de la Noche de las Estrellas 2024, en C.U., la Dra. Corina Diana Ceapă y el Dr. Daniel mostraron esta innovadora forma de explorar lo invisible a simple vista con una visualización de Moléculas Geolocalizadas que mediante su celular los visitantes del evento pudieron ver flotar en el cielo de CU. En el evento se atendieron cerca de 1378 personas y más de 75 niñas y niños; nos contaron lo que sabían acerca de Curie. La participación del Instituto de Química estuvo coordinada por la encargada de Comunicación la M. en C. Hortensia Segura Silva y contó con el apoyo de la Secretaría Administrativa y su personal, así como 4 estudiantes de servicio social.
1. Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, (7 de noviembre de 2023). Marie Curie, la gran pionera. Gobierno de México. https://www.gob.mx/inin/articulos/marie-curie-la-gran-pionera?idiom=es
