La Estantería Violeta en la biblioteca como dispositivo de transformación Sociocultural

Por: Mtra. Katy Angélica Fonseca Salcedo

Analizar la relevancia de la implementación de “Estanterías Violetas” en las instituciones bibliotecarias, consiste en argumentar que estos espacios no son meras acumulaciones temáticas, sino mediadores pedagógicos fundamentales para la promoción de la igualdad de género, la visibilización de la producción intelectual femenina y la prevención de violencias. En donde la biblioteca se consolida como un agente activo en la construcción democrática y crítica.

La biblioteca, tradicionalmente concebida como un acervo enciclopédico, ha enfrentado en las últimas décadas el desafío de revisar sus colecciones bajo una perspectiva de género. La Estantería Violeta surge como una respuesta institucional para corregir el sesgo de invisibilidad histórica que ha invisibilizado la producción intelectual de mujeres y colectivos LGBTIQ+ dentro de los acervos institucionales (Barranco García et al., 2026).

Al reunir este conocimiento, la biblioteca se transforma en un enlace de consulta estratégica, ofreciendo un ecosistema bibliográfico que empodera a la comunidad para diseccionar y cuestionar las jerarquías de poder que rigen lo social.

La Biblioteca como espacio seguro y preventivo

La Estantería Violeta trasciende lo literario para convertirse en un recurso de intervención social. En contextos donde la violencia de género persiste como una problemática estructural, este espacio cumple funciones críticas en tres niveles 1) como soporte informativo, 2) sensibilización comunitaria y 3) desarrollo de empatía, los cuales permiten proveer guías, protocolos y rutas de atención para víctimas, actuar como un recordatorio visual del compromiso de la institución con los Derechos Humanos y dar acceso a narrativas diversas, se fomenta la deconstrucción de estereotipos y prejuicios de género (López-Rocha, 2025).

En este sentido la biblioteca a través de la Estantería Violeta ofrece materiales curados y veraces que permitan combatir la desinformación y proporciona herramientas para que los usuarios analicen críticamente el discurso mediático y social predominante.

Por tanto, la Estantería Violeta no es una acción aislada, sino una declaración de principios. Representa la transición de la biblioteca “pasiva” a una “biblioteca social” que reconoce su responsabilidad en la erradicación de las desigualdades, garantizando que estos espacios promuevan el derecho a la información (Triguero, 2006).

Referencias
  • Barranco García, S., Márquez Ceballos, S., y Cervantes Bustamante, J. A. (5 de marzo de 2026). De imaginar la igualdad a construirla: El surgimiento de los Espacios Violeta. Gaceta UNAM. Consultado en: https://www.gaceta.unam.mx/el-surgimiento-de-los-espacios-violeta/

  • López-Rocha, O. D. (2025). Las bibliotecas públicas y la diversidad sexual en los acervos de la Dirección General de Bibliotecas de México. Investigación Bibliotecológica, 39(103). https://doi.org/10.22201/iibi.24488321xe.2025.103.58973

  • Triguero, V., Villazán, G., Rubio, T., Burguillos, F., y Cencerrado, L. M. (2006). Cuando la diversidad sexual entra en la biblioteca: criterios para la selección de documentación LGTB. En La biblioteca pública, espacio ciudadano: actas del Tercer Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas (pp. 345-354). Ministerio de Cultura de España. https://hdl.handle.net/10421/687